La idea de que su bebé duerma junto a usted en la cama (dormir juntos o “convivencia nocturna”) puede ser reconfortante y acogedora. Pero, ¿es seguro?
La Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Comisión de Productos Seguros para el Consumidor de EE.UU. (CPSC) advierten que los bebés no deben dormir con los padres. Otras personas sostienen que, si se toman precauciones de seguridad, dormir con el bebé reporta beneficios tanto para los padres como para el niño.
Dormir juntos: Posibles riesgos
Riesgo de asfixia. Al dormir con un adulto, el bebé puede sufrir daños:
- Al quedar atrapado por la cabecera, pie de la cama y armazón de la cama.
- Al quedar atrapado entre la cama y la pared, otros muebles u objetos
- Al caerse de la cama sobre pilas de ropa, bolsas de plástico u otros materiales blandos
- Al asfixiarse en una cama de agua, colchón o ropa de cama blanda (almohadas, mantas, edredones, etc.)
- Si uno de los padres (en especial bajo los efectos del alcohol o las drogas) se da vuelta y lo aplasta
Dormir juntos y SIDS
El síndrome de la muerte súbita del lactante (SIDS) es la muerte repentina e inexplicada de un bebé de menos de 1 año de edad. Algunos investigadores creen que la convivencia nocturna con los padres puede aumentar el riesgo de SIDS. Otros creen que puede reducir los riesgos porque los padres y bebés que duermen juntos tienden a despertarse con más frecuencia a la noche. La mayoría de los expertos concuerda que la convivencia nocturna puede aumentar el riesgo del SIDS si uno de los padres fuma.
Otros posibles problemas
La convivencia nocturna puede evitar que los padres descansen bien a la noche. Los bebés que duermen con sus padres pueden tener problemas para dormirse:
- Solos a la hora de la siesta
- Cuando el bebé necesita dormir antes de que los padres estén listos para acostarse.
Dormir juntos: Posibles beneficios
No todos están de acuerdo con estas advertencias. En muchas regiones del mundo, la convivencia nocturna es muy común y algunas personas creen que tiene tantos beneficios como riesgos.
Los que están a favor de esta convivencia dicen que los padres no aplastan a los bebés porque están conscientes de la presencia del bebé, aun cuando están dormidos. También consideran que dormir con el bebé tiene beneficios porque:
- Es más conveniente para dar pecho durante la noche
- Ayuda a la madre a sincronizar su ciclo de sueño con el del bebé
- Ayuda a los bebés a dormirse más fácilmente y a descansar más a la noche
- Ayuda a los padres a sentir un vínculo más estrecho con el bebé
- Es una costumbre tradicional en su cultura
Dormir juntos con menos riesgos: LO QUE HACER y NO HACER
Si decide compartir su cama con su bebé de menos de 12 meses de edad, tenga presente lo siguiente:
LO QUE HACER:
- Siempre coloque al bebé boca arriba para dormir. Los bebés que duermen boca arriba tienen menos riesgos de sufrir muerte súbita que los bebés que duermen boca abajo o de costado.
- Siempre deje la cabeza del niño sin tapar cuando duerme.
- Retire cabeceras, pies de la cama y rieles laterales en los que el bebé pueda quedar atrapado.
- Retire cordones y cortinados de las ventanas cercanas.
- Retire hilos o cordones de los piyamas de los padres y del bebé.
- Retire toda la ropa de cama que sea blanda y mullida.
- Coloque una sábana de cajón bien ajustada en el colchón.
- Cerciórese de que no haya espacios entre la cama y la pared u otros muebles.
- Cerciórese de que el colchón calce ajustadamente en el armazón de la cama (o bien coloque el colchón en el piso).
- Cerciórese de que no haya nada cerca de la cama que pueda asfixiar o estrangular al bebé.
LO QUE NO HACER
- Nunca ponga al bebé a dormir solo en una cama para adultos.
- Nunca coloque al bebé en una cama de agua, sofá, colchón blando u otra superficie muy blanda y mullida.
- Nunca ponga almohadas, edredones, mantas u otros artículos blandos o mullidos sobre el bebé o debajo de él.
- Nunca duerma con su bebé si fuma, bebió alcohol o tomó medicamentos o drogas que lo duerman profundamente y le cueste despertarse.
- Nunca abrigue demasiado al bebé para dormir ni caliente en exceso la habitación.